La energía solar fotovoltaica disminuye hasta un 30% los gastos domésticos

La energía solar fotovoltaica disminuye los gastos en el hogar.

Una de las cosas que suele suceder cuando nos independizamos, es que nos vemos aplastados por la gran cantidad de facturas que debemos pagar: agua, gas, electricidad, Internet, teléfono fijo, teléfono móvil…

Sin embargo, con el paso del tiempo se han descubierto una gran cantidad de técnicas que nos permiten ahorrar en nuestro hogar, pero lo cierto es que casi nadie las pone en práctica por una de las razones que más factura puede pasar con el paso de los años: la pereza.

Y es que la casa siempre ha sido una de las mayores fuentes de gastos, sobre todo ahora que tenemos tantos dispositivos electrónicos que consumen energía incluso cuando no están en uso.

La solución a esto es menos compleja de lo que la gente se cree, y el ahorro es considerable si tenemos en cuenta que la reducción habitual por factura es del 30% sobre el importe mensual.

Paneles solares en los tejados

La función principal que tienen los paneles solares es la de transformar la energía que proviene del sol en electricidad a través de células solares fotovoltaicas, para luego proveer energía solar a la casa.

Una vez que se decide realizar la instalación de paneles de energía solar, es importante valorar si se tiene el espacio necesario para cubrir el consumo familiar, ya sea sobre el tejado o sobre una azotea del inmueble. El espacio debe tener la capacidad de albergar los paneles solares, el equipo eléctrico y los acumuladores, y la estructura de la casa de soportar su peso. La inclinación de las placas siempre va a depender del punto geográfico donde se encuentre la casa con respecto al recorrido del sol.

Es necesario recalcar que para realizar este tipo de labores siempre se debe contar personal capacitado y con los permisos civiles correspondientes.

Amortización asegurada

Se ha demostrado que aquellas personas que han instalado este tipo de paneles en sus hogares han reducido las sumas de sus facturas de luz de forma inmediata, empezando a amortizar la instalación desde el primer mes.

La rentabilidad de la operación siempre dependerá de la cantidad de paneles que se coloquen y del consumo medio por habitante, pero invertir en energías limpias, renovables y gratuitas siempre será una buena elección.

Aunque los materiales y la instalación puedan ser un poco costosos en un principio, con el paso del tiempo los efectos sobre la economía familiar y sobre el medio ambiente se harán patentes.

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