Truco para transformar las galletas blandas en galletas crujientes

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¿Cuántas veces recuerdas con alegría que quedan unas cuantas galletas en la despensa y, al ir a por ellas, te encuentras que están chiclosas y pasadas?

La humedad es el principal enemigo de las galletas. Una vez abierto el paquete, comienza la cuenta atrás hacia unas galletas revenidas y sin ninguna gracia.

Si eres de los que no se devora el paquete completo de una sola sentada y eres capaz de dejar unas cuantas para más tarde, a continuación te presentamos unos prácticos consejos para mantener las galletas frescas y crujientes mucho más tiempo

Remedio para las galletas blandas

La mejor manera de rescatar las galletas blandas que perdieron su toque crujiente es la siguiente:

  1. En un plato, pon un trozo papel de cocina absorbente (o una servilleta de papel).
  2. Coloca las galletas sobre el papel y pon otro trozo de papel absorbente tapando las galletas.
  3. Mete el plato en el microondas durante un minuto.
  4. Espera a que se enfríen por completo y ya puedes disfrutar de tus galletas crujientes.

Cómo conservar las galletas durante más tiempo

La mejor manera de mantener la frescura de tus galletas es sacarlas del paquete nada más abrirlas y meterlas en un envase hermético, para impedir la entrada de humedad, que es lo que ablanda las galletas.

Un truco maravilloso para asegurarnos de que la humedad no afecta a las galletas es meter en el recipiente un trozo de pan, un poco de papel de cocina o unas cuantas palomitas de maíz. Eso sí, recuerda cambiar el pan o el papel de vez en cuando.

¡Ya lo sabes! Sigue estos simples trucos y podrás disfrutar de galletas crujientes y perfectas varios días después de abierto el paquete.

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